Pasa todos los días.
La consulta que llegó mientras atendías.
Estás con un cliente. Te entra una consulta en la web.
«¿Tenéis hueco esta semana?»
No la ves hasta que termina la cita. Para entonces ya hay otra llamada, dos mensajes y alguien esperando en la puerta.
La persona que preguntó no sabe que estabas ocupado. Solo sabe que nadie respondió.
Tu negocio no necesita otra bandeja de entrada. Necesita que alguien se ocupe de lo que entra.
Ahí entra Pleneva.


